Las pruebas de resistencia de Oliver Wyman: Una aclaración sobre los colchones de capital (capital buffers)

A lo largo de esta semana se han sucedido varios comentarios sobre las pruebas de resistencia realizadas por Oliver Wyman (OW) sobre nuestro sistema bancario. Esta nota es parte de una mayor que estoy haciendo sobre el tema pero merece la pena sacarla con algo de urgencia porque alguno de los pasos en la metodología han creado una confusión enorme. En particular una entrada en el popular blog estadounidense zerohedge.com ha suscitado comentarios sobre cómo la consultora estadounidense ha “manipulado” el ejercicio para llegar a un resultado deseado. Hay mucho de criticable en este tipo de ejercicios (véase aquí y aquí) y en éste en particular y a esto dedicaré una futura entrada. Pero la crítica que se hace en el blog mencionado, y que han recogido algunos medios, carece de fundamento y muestran, más que nada, un malentendido sobre cómo se calculan ratios de capitales y de aritmética básica. Esta entrada es algo aburrida y pido disculpas de antemano pero espero que tenga alguna utilidad pública.

Primero un poco de información necesaria para entender lo esencial del problema. OW estima el nivel de perdidas de las entidades sujetas a las pruebas de resistencia. Una vez estimadas estas pérdidas, OW calcula la capacidad de absorción de las mismas que tienen las entidades. Pérdidas y capacidad de absorción determinan el ratio de capital de las entidades en distintos escenarios. Este ratio se compara al ratio exigido por el supervisor; si es menor que el exigido entonces la entidad correspondiente necesita capital adicional. Cuatro son las fuentes de absorción de pérdidas que tienen las entidades antes de recurrir a una recapitalización: El capital y provisiones, los beneficios futuros que pueden utilizarse para recapitalizarse mediante su retención, los esquemas de protección de activos con los que cuentan algunas entidades (como Sabadell por su adquisición de CAM) y por último algo que denominan “capital buffer” y que traduzco en lo que sigue como “colchón de capital.” Este colchón es el capital extra que se obtiene de forma natural a medida que se produce el despalancamiento de las entidades y que resulta en una reducción de los activos ponderados por el riesgo y, por tanto las necesidades de capital. La confusión de muchos, y de zerohedge.com en particular, se deriva de una incorrecta interpretación de este concepto, que es lo que se explica en esta entrada. Una fuente de confusión adicional es que este concepto permite una capacidad de absorción adicional de pérdidas que es mayor en el escenario adverso que en el base, lo que en principio parece (a algunos) incorrecto y prueba de malicia en la elaboración de estas pruebas.

Un ejemplo

Consideremos un banco con el siguiente balance:

El balance representa un banco que tiene el 20% de su cartera en hipotecas, un 15% en préstamo promotor, etc. Asumamos que la ponderación por el riesgo de los distintos activos es la siguiente:

En este caso los activos ponderados por el riesgo (RWA, por sus siglas en inglés):

RWA= 0 × 5 + .5 × 20 + 1 × 15 + .2 × 10 + .5 × 50 = 52

Dado que el banco tiene 7 euros de patrimonio neto, el ratio de capital es

RC= Patrimonio/RWA=7/52≈ 13.5%

Si lo que se desea es que el banco tenga un capital regulatorio del 9% esta entidad está suficientemente capitalizada, con un 50% más del capital regulatorio necesario.

Supongamos ahora que el banco decide deshacerse del préstamo promotor en su cartera vendiendo esos prestamos a un tercero (un fondo buitre o un banco malo). Nótese que el precio en libros del préstamo promotor es €15. El gráfico 1 muestra el capital regulatorio de la venta del 100% de la cartera de préstamo promotor como función del precio de venta, donde uno representa el caso en que el precio de venta es igual al valor en libros y, por ejemplo, .8 representa el caso donde la venta se realiza con un descuento del 20% sobre el valor en libros; el precio de venta se mantiene en efectivo, que recuérdese tiene una ponderación del riesgo igual a 0%, como activo seguro que es.

Supongamos primero que el precio que obtiene el banco por dicha venta es precisamente el precio en libros, 15 euros. En este caso el nuevo balance ponderado por el riesgo es:

RWA= 0 × (5 + 15) + .5 × 20 + .2 × 10 + .5 × 50 = 37

Esto es, la venta de la cartera de préstamo promotor resulta en una rebaja de los activos ponderados por el riesgo de 52 a 37 euros. Como el patrimonio contable se mantiene en 7 euros, el nuevo ratio de capital se sitúa en:

RC = Patrimonio/RWA = 7/37≈18.9%

Esto es la situación patrimonial de la entidad desde el punto de vista del ratio de capital mejora como consecuencia de esta transacción.

Obviamente se sospecha que la transferencia de la mencionada cartera se va a realizar a un notable descuento con respecto al nivel de libros. Supongamos por tanto que en dicha transferencia el banco no obtiene los 15 euros sino que recibe un 10% de descuento. Esto es sólo recibe 13.5 euros, absorbiendo una pérdida contra el patrimonio de 1.5 euros lo que lo rebaja a 5.5. Los activos ponderados por el riesgo no cambian como consecuencia de la mencionada rebaja porque recuérdese que el banco mantiene lo obtenido con la venta de la cartera en efectivo, esto es, el RWA sigue siendo 37 euros. Pero ahora el ratio de capital es:

RC=Patrimonio/ RWA = 5.5/37≈15%

que es claramente inferior al caso anterior. Nótese por tanto que una venta de la cartera de préstamo promotor incluso con un descuento del 10% con respecto al valor de libros se traduce en una mejora en el ratio de capital inicial. El motivo es que la venta de un préstamo riesgoso se traduce en una reducción de los activos ponderados por el riesgo que es lo que computa para la determinación del ratio de capital y esto compensa la pérdida patrimonial asociada con la venta a un precio menor que el de libros. Claramente esto no siempre es así: depende del descuento con respecto al nivel en libros al que se traslade el activo. El gráfico 1 muestra la evolución del ratio de capital en función del precio al que se traslada la cartera de préstamo promotor con respecto al valor en libros: 1 por tanto quiere decir que no hay descuento alguno y .8 que la transferencia se realiza a un 20% de descuento sobre el precio en libros. El área azul muestra el ratio de capital que resulta de la venta del préstamo promotor y el reciclaje de los fondos recibidos como resultado de dicha venta en efectivo. La línea roja representa el ratio de capital inicial. La morada el ratio de capital en el escenario base, 9%, y el verde en el adverso 6%.

Gráfico 1: El gráfico muestra el ratio de capital resultante de la venta de la cartera de préstamo promotor en función del descuento al que se realiza la venta con respecto al valor en libros; por ejemplo .8 denota que el precio al que se transfiere el activo es el 80% del valor en libros. Los fondos obtenidos como resultado de la venta de la cartera de préstamo promotor se reciclan en efectivo (ponderación 0).

Varias cosas son interesantes en el gráfico. Primero nótese que mientras que el descuento al que se realiza la venta no sea mayor que en un 14%, el ratio de capital de la entidad mejora como consecuencia de la venta de la cartera de préstamo promotor (el ratio de capital inicial es la línea roja en el grafico). Segundo, para alcanzar el nivel de capital exigido en el escenario base (un 9%; la línea morada) hay que llegar hasta un descuento de aproximadamente el 25% con respecto al valor en libros y de un 32% si se quiere llegar al ratio de capital en el escenario adverso de un 6% (la línea verde). La transferencia de los activos por tanto genera de forma completamente normal un colchón de capital como consecuencia de la transferencia de los activos aun con importantes descuentos y es mayor en el escenario adverso que en el base. Esto se debe a que OW supone una necesidad de ratio de capital del 6% en el escenario adverso que el 9% en el escenario base. Todo esto sigue de la aritmética de cómputo de los ratios de capital. La conclusión es que el despalancamiento resulta en una mejora (en un colchón de capital) de los ratios de capital si el precio al que se trasladan los activos no es muy inferior al precio en libros.

Supongamos ahora que en vez de reciclar los fondos obtenidos con la venta de la cartera del préstamo promotor en efectivo se hace en deuda del estado, que en nuestra tabla tiene una ponderación de .2 en vez de 0 (es preciso aclarar que este no es el caso: la deuda del estado tiene también una ponderación de 0 pero hago esto adrede para ilustrar un comentario que haré más adelante.) En este caso, la disminución de los activos ponderados por el riesgo no es tan severa como en el caso anterior ya que el 20% del precio de la venta de la cartera computa a efectos de capital. Efectivamente, supongamos para empezar que no hay descuento alguno y que la cartera se vende a precio de libros. En este caso los activos ponderados por el riesgo son:

RWA= 0 × 5 + .5 × 20 + .2 × (10 + 15) + .5 × 50 = 40

Y esto resulta en un nuevo ratio de capital de

RC=Patrimonio/RWA=7/40=17.5%

Una cantidad menor que el 18.9% obtenido anteriormente. ¿La diferencia? Que los activos ponderados por el riesgo no han disminuido tanto como en el caso anterior (donde éstos se redujeron a 37 euros) como consecuencia de que ahora en vez de mantener lo obtenido por la venta en efectivo se ha invertido en deuda del estado que lleva una ponderación de .2. El colchón de capital por tanto es menor. Cuando se varía el precio de venta con respecto al valor en libros (ver gráfico 2) hay por tanto ahora dos efectos: Uno sobre el capital como resultado de la toma de pérdidas y otro como resultado de la variación en los activos ponderados por el riesgo.

Gráfico 2: Los fondos obtenidos como resultado de la venta de la cartera de préstamo promotor se reciclan en deuda del estado (ponderación .2).

Dos comentarios más

Sobre la venta de activos

El post de zerohedge.com hace otras críticas como por ejemplo dudar sobre la posibilidad de que efectivamente se puedan vender dichos activos. En particular aduce que no hay una contrapartida a la vista para estas ventas (“just whom will these Spanish banks sell said debt to?”) La respuesta es bien sencilla: Para empezar al banco malo y si el precio es lo suficiente bajo uno espera que el mercado funcione y entre el capital. La crítica tiene que ser si la magnitud de estas ventas va a ser suficiente para generar el colchón de capital asumido por OW y esto no lo podemos saber dada la información contenida en el informe y la falta de claridad sobre el tamaño del balance del banco malo. Claramente hay un efecto adicional que reduce los activos ponderados por el riesgo y es el normal vencimiento de la cartera.

El 6% en el escenario adverso, el 9% en el base

El supuesto del 6% en el escenario adversa también despierta dudas. A mi ninguna. Es completamente razonable que se quiera utilizar un mayor componente del capital cuando se entra en el escenario adverso y no forzar a la entidad a una recapitalización completamente contracíclica que tendría efectos sobre la oferta de crédito algo muy nocivos para la actividad económico. Simplemente piense el lector qué ocurriría si exigiésemos un ratio de capital del 18% en el escenario adverso. Uno quiere tener más capital en el estado bueno porque es en el pico del ciclo cuando se concede el mal crédito y bajo en la parte baja del ciclo que es cuando el único crédito que se concede es de una calidad muy alta. Uno “quema el capital” del pico al valle del ciclo a medida que se realizan las pérdidas en la cartera de préstamos. La discusión es cuál es el nivel de capital con el que se quiere terminar cuando se entra en un ciclo recesivo y la respuesta obvia es con uno menor con el que se empezó.

Conclusiones

El ejercicio de OW en lo que a este punto se refiere es completamente legítimo. Se pueden criticar los supuestos cuantitativos y otras cosas y a ello dirigiré mi atención en la próxima entrada, pero en esto yerra el famoso blog estadounidense. En un próximo post discuto las pruebas de OW en más detalle y de una forma más crítica.

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