¿Cómo mejorar la productividad?

 

Trabajadores en una fabrica alemana

Todos los economistas están de acuerdo en que la mejor de las posibles soluciones a esta crisis es incrementar globalmente la productividad.

Cuando una empresa, sector o país consigue una mejora de su productividad, el volumen de recursos dedicados se reduce, produciéndose un trasvase de recursos hacia otras actividades impulsando el progreso global.

Existen fundamentalmente dos vías para mejorar la productividad a gran escala:

Reducción de gastos salariales

La reducción de la masa salarial permite a las empresas incrementar su margen. Al haber una mayor cantidad de capital disponible se pueden producir dos efectos:

-Las empresas retienen el beneficio o lo reparten a sus accionistas, lo que en algún momento se convertirá en inversión nueva, aunque sin una clara certeza.

-Las empresas reduce el precio de sus productos o servicios, lo que frenaría en parte la caída en el consumo por la reducción de salarios.

El principal problema de esta medida es que produce un impacto muy fuerte e inmediato en el consumo interno del país, que es el motor de la economía en los países desarrollados, por la bajada de salario. Una vez pasado el shock inicial y que el consumo interno se ha estabilizado, el capital liberado junto la nueva inversión atraída por los bajos costes produciría las mejoras productivas necesarias para volver a relanzar la economía.

Esta medida tiene la ventaja de que puede ser implementada en cualquier momento, lo que le permite que ser una buena herramienta de último recurso.

Mejora de los procesos

La inversión en I+D permite optimizar los procesos de las empresas reduciendo el consumo de mano de obra, materias primas o energía.

La liberación de capital humano puede producir de forma transitoria un pequeño parón en la economía, pero que es fácilmente superable en el momento en el que se recoloca a los empleados en otros sectores o empresas.

El problema de esta medida es que para que sea efectiva previamente se debe de haber realizado una inversión en I+D. Por tanto, esta medida no es aplicable de forma universal.

Conclusión

La mejora de competitividad por la vía de la reducción salarial es una herramienta para gestionar la evolución empresarial, pero en ningún caso es una palanca que permita una revolución económica. Sin embargo, la mejora de procesos si que permite este tipo de revolución como en su día lo supuso la electricidad o el ferrocarril.

Por otro lado, competir en base a la reducción de salarios nos introduce de lleno en la producción de bajo coste donde China e India son los verdaderos líderes. No es necesario indicar al lector que es una batalla que está ganada por los países en vía de desarrollo antes de comenzar.

Blog de economía – El escáner

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