¿Quién es el principal ganador de la crisis en Europa?

bandera-de-los-pa-ses-productores-de-carne-de-cerdo

Los grandes perdedores de esta crisis son los países periféricos: Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España –también conocidos como PIIGS por la unión de sus siglas -, que han visto como en dos años su tasa de paro prácticamente se duplicaba y su nivel de endeudamiento se disparaba.

En el lado de los países “ganadores” tenemos a Alemania, que ha conseguido reducir su tasa de paro a costa de incrementar ligeramente su endeudamiento, mientras ve como sus costes financieros se reducen de una forma brutal. Denominar ganador al país germano puede causar escepticismo en el entorno actual, pero la realidad es que su posición relativa a nivel mundial ha mejorado de una forma excepcional.

El mayor problema de los países periféricos ha sido el cierre del mercado de deuda, lo cual en algunos casos ha acelerado su caída. Sin posibilidad de financiarse a precios razonables, los países periféricos han visto como sus costes financieros crecían exponencialmente, lo que engordaba su déficit que posteriormente se transformaba en deuda. Este incremento en su deuda encarecía sus costes financieros lo que aumentaba de nuevo su déficit para posteriormente volver a convertirse en deuda, provocando así un efecto bola de nieve.

El dinero de los inversores que ha salido de la deuda de los PIIGS se ha movido en busca de activos más seguros, cómo el oro o la deuda alemana. El mercado ve con recelo, incluso, las emisiones de países con AAA como Francia, quienes han visto como se incrementaba su prima de riesgo hasta niveles nunca antes conocidos, 150 PB por encima de Alemania.

Como consecuencia de esta avalancha de dinero, Alemania no sólo ha visto reducidos sus gastos financieros, si no que ha llegado a pagar intereses negativos, es decir los inversores perdían dinero por prestárselo al estado alemán. Esto es aun más grave si tenemos en cuenta que la inflación de la zona euro se sitúa entorno al 3%.

Esta situación nos adelanta un escenario de futura deflación, donde se prevé que cualquier inversión o activo pierda valor, lo que también lastrará los precios de los bienes y servicios ofertados por las empresas.

La situación final es esperpéntica, el incremento de los costes financieros que está hundiendo a los países periféricos está empujando a enormes cantidades de capital hacia los activos más seguros o de mayor solvencia. Este movimiento está haciendo subir el precio de esos activos, reduciéndose el tipo de interés pagado hasta llegar al terreno negativo, lo que significa que los inversores están amortizando deuda alemana poniendo dinero de su propio bolsillo.

Muchos analistas ven como la buena salud de la economía alemana se mantiene gracias a la debilidad de los países periféricos, lo que está haciendo resurgir en algunos de los países más afectados un sentimiento antieuropeo.

¿Qué opináis?

Enlaces de interés:

Tasas de desempleo de los países europeos

Blog de economía – El escáner

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.