La gran contradicción: Abaratar el despido incentiva la contratación

Desempleado con una camiseta jobless not hopeless

El abaratamiento del despido es una de las peticiones históricas de la CEOE. Según la patronal, la flexibilización del despido elimina en parte la barrera que tienen los empresarios a la hora de contratar nuevos empleados. No hace falta ser economista para entender que los procesos de contratación y despido son independientes, y que la correlación entre ambos es prácticamente inexistente.

A continuación, vamos analizar los costes del proceso de despido. Demostraremos que la petición de la patronal no incrementa la contratación por no existir un incentivo económico significativo y por tanto, la no existencia de correlación real entre contratación y despido.

Hasta hace unas semanas, el coste del despido en los contratos indefinidos era de 45 días por año trabajado, lo que suponía aproximadamente un 12,5% del salario anual. En el 2010, el ejecutivo aprobó una serie de medidas entre las que estaba la creación de un nuevo contrato para el fomento de la contratación indefinida, con 33 días por año, lo que supone un coste anual del 9%. La reivindicación de la patronal es abaratar el despido hasta los 20 días por año trabajado dejando este coste en un 5,4%.

Abaratar el despido mejoraría como máximo un 4% de los costes salariales, en el caso de que un empresario quisiera despedir anualmente al 100% de su plantilla –como podemos observar en la tabla que se detalla posteriormente-, algo que aun no siendo legal nos permite cuantificar el máximo incremento de productividad que se produciría con esta medida.

En condiciones más realistas, un índice de rotación del 20% -algo ya de por sí muy elevado-, la reducción de costes supondría un 0,8%.

Detalle de los tipos de contratos analizados:

Por tanto, parece razonable pensar que ningún empresario dejará de contratar empleados por los costes laborales que acarrea el despido.

Pero, ¿podría servir esta medida para mantener el empleo en las empresas con problemas? Hagámonos la siguiente pregunta, ¿un decremento de un 0,8% en los costes salariales por despido haría que la empresa volviera a la rentabilidad? Parece obvio que en la mayor parte de los sectores esto no es la solución. Una empresa con márgenes tan ajustados está destinada a desaparecer o caminar por la tortuosa senda del concurso de acreedores. Tengamos en cuenta también que una empresa con problemas tendrá serias dificultades incluso para conseguir la caja suficiente para pagar los 20 días por año.

Visto desde otro ángulo, ese 0,8% de reducción de coste para la empresa supone por el contrario una diferencia del 50% del finiquito del empleado despedido. Dicha reducción agrava de sobremanera la situación de una persona que acaba de sufrir un gran revés económico y psicológico.

Blog de economía – El escáner

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